Prevención • Pulgas • Garrapatas
El error de empezar tarde con la prevención antiparasitaria
Mucha gente espera a “cuando haga calor”. O a “cuando vea algo”.
Y ahí está el problema: cuando ves una pulga o una garrapata, ya han tenido tiempo de actuar.
La falsa tranquilidad del invierno
En los meses fríos es fácil bajar la guardia. Menos bichos visibles, menos preocupación. Pero los parásitos no entienden de calendario.
El invierno se acaba. Los parásitos no.
Por qué empezar tarde es el mayor error
La prevención antiparasitaria no es un extintor. No se usa cuando “hay fuego”. Se usa antes. Porque cuando aparecen:
- ya ha habido picadura,
- ya ha habido contacto,
- y ya ha habido riesgo.
Enfermedades que pueden transmitir las garrapatas
Las garrapatas no son solo “un bulto” en el pelo. Pueden actuar como vectores de enfermedades. Algunas se asocian con cuadros que empiezan “normales”:
fiebre, cansancio, apatía, falta de apetito.
Si notas algo raro, consulta con tu veterinario/a.
Las pulgas no son “solo picor”
Las pulgas pueden provocar desde un picor intenso hasta problemas en casa. Y cuando entran… no se quedan solo en tu peludo.
- Dermatitis alérgica (picor brutal).
- Heridas por rascado e irritación.
- Transmisión de parásitos internos (como la tenia).
- Infestación en casa (sofá, cama, alfombras…).
Pulgas: lo que no se ve… pero pasa
La regla que no falla
✅ Desparasitación interna regular (aunque no veas nada).
Si te suena el clásico “tenía que haber empezado antes”… este es tu recordatorio.
👉 Revisa hoy si tu peludo está al día y deja la prevención hecha antes de la temporada fuerte.
*Este artículo es informativo y no sustituye la recomendación de tu veterinario/a.